jueves, 13 de marzo de 2014

EL DINERO Y LA FELICIDAD



EL DINERO Y LA FELICIDAD
León Tolstoi, fue un novelista ruso considerado como uno de los más grandes escritores de occidente y de la literatura mundial. De él, encontré un relato muy aleccionador al respecto,  he aquí una versión corta de:
“El Zar y la camisa”
“Un zar, hallándose enfermo, dijo: --¡Daré la mitad de mi reino a quien me cure!
Entonces todos los sabios se reunieron y celebraron una junta para buscar la forma de curar al zar, mas no encontraron medio alguno. Uno de ellos, sin embargo, declaró que era posible curar al zar. --Si sobre la tierra se encuentra un hombre feliz --dijo--, quítesele la camisa y que se la ponga el zar, con lo que éste será curado. El zar hizo buscar en su reino a un hombre feliz. Los enviados del soberano se esparcieron por todo el reino, mas no pudieron descubrir a un hombre feliz. No encontraron un hombre contento con su suerte. El uno era rico, pero estaba enfermo; el otro gozaba de salud, pero era pobre; aquél, rico y sano, quejábase de su mujer; éste de sus hijos; todos deseaban algo. Cierta noche, muy tarde, los emisarios del zar, al pasar frente a una pobre choza, oyeron que alguien exclamaba:  --Gracias a Dios he trabajado y he comido bien. ¿Qué me falta? ¡Soy feliz!  El hijo del zar sintióse lleno de alegría cuando le dieron tal noticia; inmediatamente mandó que le llevaran la camisa de aquel hombre, a quien en cambio había de darse cuanto dinero exigiera. Los enviados se presentaron a toda prisa en la casa de aquel hombre para quitarle la camisa; pero el hombre feliz era tan pobre… ¡que no tenía camisa!”
A continuación les comparto también, el siguiente cuento; cuento que se ha transmitido por los abuelos, de generación en generación:
“Había una vez un hombre muy rico, que digo rico; millonario! que desde el balcón de su casa que parecía un palacio, avistaba la choza de su vecino, el cual era un hombre humilde y muy pobre; que apenas ganaba para subsistir, por la mañana iba al campo a labrar la tierra y por la tarde, se acostaba en su hamaca a cantar y a tocar su guitarrita; mientras su mujer le echaba tortillas en el comal para que comieran con su hijito. A pesar de su pobreza, la felicidad de aquella pobre pareja era evidente.
Un buen día, el hombre rico le dijo a su esposa, -Mujer, he decidido ayudar a nuestro vecino, le daré una bolsa con monedas de oro, para que pueda emprender algún negocio, y le de una mejor vida a su familia-, la esposa estuvo de acuerdo y al otro día, muy temprano el hombre rico se presentó en la choza de su vecino. –Buenos días vecino-, el pobre no atinaba a responder, -bue…buenos días señor; que se le ofrece?-, -pues mire vecino, he venido a ayudarle. He observado la pobreza en que viven y le traigo esta bolsa de monedas de oro, para que emprenda algún negocio, compre ganado vacuno o porcino, o se dedique a la cría de aves, no sé, lo que usted quiera hacer; págueme cuando pueda-, -oiga pero yo no…-, -nada, nada vecino, no se preocupe, ya le dije que quiero ayudarles desinteresadamente. Me voy, hasta luego-. Y se alejó dejando al pobre hombre perplejo, anonadado; regresó a ver a su mujer y ella se encogió de hombros. Por primera vez el hombre dio un vistazo a su casita y se dio cuenta de la inseguridad que presentaba; la puerta era endeble, las paredes tenían algunos agujeros por donde se podía ver hacia el interior; aquel interior que parecía exterior (pues no había nada), él era muy conocido y estimado por la gente del pueblo, y como era pobre nadie le envidiaba nada, pero en un pueblo chico… todo se sabe!.
Aquella noche la guitarrita ya no se escuchó, él no durmió cuidando la bolsa de monedas. Al otro día muy temprano cavó un hoyo en la tierra y enterró el motivo de su preocupación y desvelo; no fue a trabajar al campo, no fue a traer agua al arroyo, pasaron los días; la leña se estaba acabando, la comida también. Un día le dijo su mujer, -vete a dejar ese dinero porque nos vamos a morir de congoja, de hambre y de desvelo-, ni tardo ni perezoso aquel hombre pobre desenterró aquel desgraciado tesoro y lo llevó a su vecino, al hombre rico que quiso ayudarlo. Señor, yo le agradezco su intención de ayudarme pero yo quiero seguir siendo feliz como antes; dormir y levantarme sin congojas, trabajar acompañando la travesía del señor sol, descansar cuando él descansa y disfrutar de una buena comida en compañía de mi mujer y de mi hijo, cantarle a Dios por las tardes para agradecer los dones recibidos, y bendecirlo por las mañanas por darme un nuevo amanecer-. Y se alejó tal y como el hombre rico lo había hecho cuando fue a dejarle aquella bolsa de monedas. Por la tarde, se volvió a escuchar aquella alegre guitarrita. La vida ha seguido su curso a través del tiempo y los hombres aún continúan viviéndola cada quien con su propia filosofía.
*A través de la historia el dinero ha tenido un rol protagónico en la vida humana. La educación, la salud, el trabajo, la producción, etc. han dependido y están cada vez más influenciados por el factor dinero. Pero aunque tengamos el dinero suficiente como para no preocuparnos, a veces se convierte en una adicción, aunque el dinero sea un medio y no un fin y su destino sea la circulación. La expresión máxima del materialismo es el dinero y su sentido es el consumismo. Sin embargo, hay cosas que el dinero no puede comprar, que no son tangibles ni enajenables, como los sentimientos, los afectos, el amor, la compasión, la compañía de alguien a quien se quiere, etc.
Lo mejor de la vida no tiene precio; la salud, la amistad, un día de sol, una noche de luna, el cielo estrellado, la primavera; los colores del otoño y el buen humor también son gratis, sin embargo hoy en día todo eso no nos alcanza para sobrevivir. La forma en que nos relacionamos con el dinero determina nuestros valores y el lugar que le damos en nuestras vidas y la importancia que tiene para nosotros expresa nuestra forma de ver el mundo. El dinero significa poder. El poderoso necesita dinero para sentirse superior, en cambio un delincuente sólo necesita un arma y curiosamente, cuando roba mucho dinero lo malgasta. Por otro lado, las encuestas dicen que para la mayoría, a la hora de buscar trabajo, el dinero no ocupa el primer lugar en importancia, porque lo que quiere es tener precisamente un trabajo que le de seguridad y sustento para él y su familia. De ahí la importancia que todos; especialmente los jóvenes, cuenten con un empleo, incluyendo a los hijos de los ricos; pues la fortuna, el éxito y la riqueza son como un “papalote” ó cometa que en cualquier momento se le puede “reventar el hilo”.
Además; si el dinero fuera la felicidad los ricos serían felices, pero muchas veces el dinero que tienen se convierte en su peor enemigo, dividiendo a su familia, creando resentimientos y envidias. Y  pueden llegar a ser esclavos de su fortuna que a menudo los suele conducir a la decadencia moral.
Pero hay que reconocer y lamentar, que las riquezas estén tan mal distribuidas en todo el mundo. En conclusión; podemos decir que no tener dinero es malo, tener dinero es mejor, pero tener mucho dinero es peor.
Termino con un verso del extinto y admirado don Vidal Ramírez Guillén, compositor y bohemio Ometepequense, quien en su chilena “La Consejera” nos dice: “amores y dinero/quitan el sueño/ yo como nada tengo/ lo bien que duermo/ aylará Lara lá, etc.”
*fuente: Psicología en la Guía 2000.
COMPILACION:
ISAIAS LOPEZ ABUNDIS.
CHEQUEN:
 http://www.youtube.com/watch?v=5xtOSz989tY

Don Higinio Peláez



Un texto del año 2011.
UN ADIOS A DON HIGINIO.
Isaías López Abundis.


¡ah!... es tu chilena, nostalgia pura; va retozando en monte y llanura/ de Nomeolvides, tu barca llena; vas repartiendo sin amarguras…!


No puede uno permanecer impasible e indiferente ante el dolor ajeno ó ante la pérdida de un valioso ser humano.
Cuando el próximo pasado día 2 de noviembre me enteré de la muerte de Don Higinio Peláez Ramos, supe que la Costa Chica de Guerrero y de Oaxaca; que el pueblo entero, habíamos perdido a un gran artista, a un gran bohemio; a un defensor y difusor de la chilena, compositor y promotor cultural. No puedo decir que fuimos íntimos amigos, pero sí que compartíamos el mismo gusto por la música y la bohemia, la última vez que le vi personalmente fue en un homenaje que se realizó en honor del fallecido y mutuo amigo Tarcisio Estrada Bautista, en Azoyú Guerrero, el día 15 de noviembre de 2008; programa donde participaron otros artistas como: América del Río; Froilán; Leonardo Guillén; El Mariachi Azoyú; don Joaquín Alvarez Añorve; Los Bohemios de Ometepec y Ramiro Aparicio, entre otros. Al final de dicho programa nos quedamos acompañando en la bohemia a mi compadre Ramón Estrada Bautista, (hermano de Chicho) ahí don Higinio y su fiel compañera y esposa, doña Fidela; se prodigaron interpretando para los presentes, lo mejor de su repertorio musical, el tiempo se fugó en caballo alado; nos sorprendieron los minutos de un nuevo día disfrutando de sus bien afinadas y acopladas voces.
Don Higinio, siempre ponía énfasis sobre la importancia de la música, haciendo llamados a las autoridades de los diferentes municipios para que apoyaran a los iniciados en el arte musical, pues decía que “La música es un lazo de convivencia y sensibilizador de la humanidad”. Puso a la disposición su número telefónico, su talento  y su persona para apoyar en programas culturales, así como para dar talleres de guitarra a quienes se interesaran en aprender de él. Su llamado quedó en el aire; así como su figura, su pensamiento. Su obra y/o sus canciones estarán presentes en el ambiente musical de la Costa Chica; de los estados de Guerrero y de Oaxaca y más allá de nuestras fronteras. Mi más sentido pésame a su esposa Doña Fidela Vera, a sus hijos y familiares.
Con la letra del último verso y estribillo de su chilena “Azoyú” que le escribiera a mi tierra, despedimos a don Higinio Peláez Ramos, enviándole un prometedor… hasta luego!
“llegó el momento inclemente/de tu suelo me retiro/ pero de donde me encuentre/ te mandaré mis suspiros”
“Son tus mujeres un rosal en flor/ todos tus hombres de gran corazón;/ por eso noble Azoyú aquí te doy/ como un recuerdo mi alegre canción…Adiooos!”

Y como se me ha hecho costumbre; comparto con ustedes un bonito poema de un autor que de momento no recuerdo el nombre, el cual es una crónica de una triste despedida, y que encierra una interrogante que jamás será despejada:
















A DONDE VAN LOS MUERTOS.

Cerraron sus ojos que aún tenía abiertos,/ taparon su cara  con un blanco lienzo,/ y unos sollozando, otros en silencio,/ de la triste alcoba  todos se salieron./ La luz que en un vaso, ardía en el suelo,/ al muro arrojaba  la sombra del lecho,/ y entre aquella sombra  veíase a intervalos/ dibujarse rígida  la forma del cuerpo./ Despertaba el día  y a su albor primero/ con sus mil ruidos  despertaba el pueblo./ Ante aquel contraste de vida y misterio,/ de luz y tinieblas, yo pensé un momento:/ ¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!/ De la casa, en hombros,  lleváronle al templo,/ y en una capilla  dejaron el féretro./ Allí rodearon  sus pálidos restos/ de amarillas velas  y de paños negros./ Al dar de las Ánimas, el toque postrero,/ acabó una vieja, sus últimos rezos,/ cruzó la ancha nave,  las puertas gimieron/ y el santo recinto quedóse desierto./ De un reloj se oía  compasado el péndulo/ y de algunos cirios  el chisporroteo./ Tan medroso y triste,  tan oscuro y yerto/ todo se encontraba que pensé un momento:/ ¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!/ De la alta campana, la lengua de hierro/ le dio volteando su adiós lastimero./ El luto en las ropas, amigos y deudos/ cruzaron en fila formando el cortejo./ Del último asilo, oscuro y estrecho,/ abrió la piqueta el nicho a un extremo;/ allí le acostaron, tapiáronle luego,/ y con un saludo despidióse el duelo./ La piqueta al hombro  el sepulturero,/ cantando entre dientes, se perdió a lo lejos./ La noche se entraba, el sol se había puesto:/ perdido en las sombras yo pensé un momento:/ ¡Dios mío, que solos se quedan los muertos! En las largas noches, del helado invierno,/ cuando las maderas crujir hace el viento/ y azota los vidrios el fuerte aguacero,/ de su pobre esposa, a veces me acuerdo./ Allí cae la lluvia con un son eterno;/ allí la combate el soplo del cierzo./ Del húmedo muro tendido en el hueco,/ ¡acaso de frío se hielan los huesos...!/ ¿Vuelve el polvo al polvo? ¿Vuela el alma al cielo?/ No sé; pero hay algo que explicar no puedo,/ algo que estremece aunque es fuerza hacerlo,/ el dejar tan tristes, tan solos los muertos/”

miércoles, 12 de marzo de 2014

FIESTA DE "TODOS SANTOS" EN MEXICO



TODOS SANTOS: FIESTA DE VIVOS Y MUERTOS.
Investigación, compilación y aportación:
Isaías López Abundis.
GUERRERO, MEXICO

Las tradiciones, las costumbres y la cultura en general, dan una identidad propia a los pueblos del mundo. Las tradiciones son también, un legado de nuestros antecesores, las mismas que se mantienen vivas a través de los siglos transcurridos; festejos, ceremonias, ritos, que como diría Octavio Paz; “afinan y despiertan nuestra imaginación y nuestra sensibilidad”. –cuando señala respecto a las fiestas tradicionales de México- “En pocos lugares del mundo se puede vivir un espectáculo parecido al de las grandes fiestas religiosas de México, con sus colores violentos, agrios y puros y sus danzas, ceremonias, fuegos de artificio, trajes insólitos y la inagotable cascada de sorpresas de los frutos, dulces y objetos que se venden y  consumen esos días en plazas y mercados”.
Lo importante es que a través de la práctica se preservan y se traen al presente, para recordar la esencia mística  de nuestros antepasados, su religiosidad, su fortaleza, sus temores, sus alegrías.

La mitología Mexica

En la mitología Mexica; Mictlán (del náhuatl mic- “muerte” y tlan-“lugar de”) era el nivel inferior en la tierra de los muertos, se dice que los guerreros que morían en el campo de batalla y las mujeres que morían en el parto, no iban al Mictlán después de la muerte, sino que iban a Tonatiuhichan (la casa del sol); los muertos por agua iban al Tlalocan y los pequeños que fallecían antes de nacer regresaban al chichihuacaulco (lugar del árbol amamantador).
Por su parte, los que morían de muerte común iban al Mictlán, que era el último de los nueve niveles del inframundo ubicado al norte y tierra de descanso eterno; el cual estaba gobernado por Mictlantecuhtli y su señora Mictlancíhuatl quienes se encargaban de recibirlos.
Para lograr el descanso eterno, los muertos debían hacer un duro recorrido por ocho niveles del Mictlán; al cabo de cuatro duros años de retos y ayudados por Xolotl (dios del relámpago y los espíritus), los muertos llegaban al Chicunamictlan, que era el noveno y último nivel donde alcanzaban la liberación de su tonali (alma). Los nueve niveles del Mictlán eran los siguientes:
  1. En el Apanohuaia o Izcuintlan había un río que sólo podía cruzarse con la ayuda del perro Xolotl,
  2. El Tepectli Monamictlan era el lugar donde los cerros chocaban entre sí.
  3. Iztepetl, o cerro de navajas
  4. Izteecayan o lugar en el que sopla el viento de navajas
  5. El Paniecatacoyan era una zona desértica y fría, ubicada al pie del Izteecayan,
  6. El Timiminaloayan era un sendero con manos invisibles que acribillaban a los pasantes con sus puntiagudas saetas
  7. En el Teocoyocualloa había una fiera que se comía el corazón de la persona y después ésta caía en un lago donde un caimán lo perseguía
  8. El Izmictlan Apochcalolca o el camino de la niebla que enceguece era un lugar con nueve ríos que la persona debía cruzar.
  9. Por último, el_Chicunamictla_, como ya lo mencionamos, era el lugar de descanso eterno donde se liberaba el tonal
En el México prehispánico varias eran las culturas que acostumbraban honrar a los muertos, entre éstas destacan los mexicas, mayas, purépechas y totonacos. Los mexicas, por ejemplo, honraban a los muertos “chiquitos” en el Miccailhuitontli durante el mes conocido como Tlaxochimaco, aproximadamente el 16 de julio; por su parte, el Ueymicailhuitl era la celebración de los muertos grandes que tenía lugar aproximadamente el 5 de agosto y se caracterizaba por sacrificios de personas.
Antes de la conquista, los pueblos originarios rendían culto a los antepasados en agosto, fecha que coincidía con la cosecha del maíz, del frijol, de las calabazas y otros productos del campo, los Frailes que llegaron con los españoles trasladaron la fecha para empatarla con el día de Todos Santos y Fieles Difuntos del calendario Cristiano (1 y 2 de noviembre respectivamente), con ello nació una de las tradiciones más ricas y con más arraigo en nuestro país.
La Fiesta de Todos Santos: fiesta de vivos y muertos.
Actualmente los días de Todos Santos son días de convivencia familiar; de viajar a los lugares de origen para visitar la tumba del ser querido, de sepulcros pulcros, bañados con agua de cal; de panteones mustios a punto de estrenar vestido; días de flores multicolores, de ceras, de inciensos, de oraciones, de llantos, de risas, de música; día en que los pequeños niños aunque no alcancen a comprender el significado de esta tradición, gustosos disfrutan y se “empanzonan”  con arroz con leche, cañas, conservas de calabazas, papayas, tejocotes, etc.
Recuerdo a aquellos niños que después de que su padre falleciera meses atrás, y su madre fuera sepultada en ese día, inconscientemente comentaban; “murió papá, comimo pochole; murió mamá, comimo pochole, ¿verdá manito?”; -al cabo dicen que las penas, con pan, son menos-.
Mientras los difuntos llegan, los integrantes de la familia degustan los tamales de carne, el mole de gallina ó de totole con tamales nejos, ó el enchirmolado de “cuche” con memelas de maíz nuevo. La comida es muy importante, ya que representa la comunión, la generosidad, el compartir con los que ya han partido a otro plano.
Las flores también no pueden faltar, especialmente la de Cempasúchil, llamada “flor de muerto” que despicada, con su brillo, color y aroma, muestra el camino a las almas hacia el hogar donde un día moraron y que en estas fechas son los invitados de honor; también la flor de olote y la amapola engalanan las tumbas y los altares; hay que decir que existe una gran variedad de flores de acuerdo al estado ó Región, con las que se reciben a los viajeros provenientes de Mictlán.
La cera es otro elemento que no puede faltar; en años pasados, por las noches, se colocaban velas en lo alto de los árboles y se prendían para guiar a las almas que viajaban en la oscuridad hacia sus respectivas casas.
Existen otros elementos que acompañan a vivos y muertos en su imaginario encuentro, como la música ó cantos y alabanzas, el incienso y el copal que dan un ambiente de santificación y purificación; los que en otra ocasión mencionara como la flor de bocote ó Cueramo que viste la campiña en estas fechas, el grillo que con afán trata de alejar a la muerte, y el cuco prieto que orada las paredes de las casa de adobe y de “Jaulilla”.
A flor de tierra, con algunas variantes podemos encontrar en nuestra cultura actual, el culto, los rasgos distintivos de religión y magia de nuestros antepasados; está latente el recuerdo de la peregrinación  de las almas de los muertos que cruzan el río Jordán, guiados por un perrito bermejo; como antaño cruzaran, para llegar a la mansión de Mictlantecuhtli. Algunos elementos genuinos de aquella tradición azteca tales como: la flor de Cempasúchitl y frutos que la tierra brinda como el maíz, el arroz, el frijol, la calabaza, subsisten o perduran y acompañan a los mexicanos en esta extraordinaria celebración.
En actitud de súplica y valiéndonos de las plegarias pedimos por aquellos seres queridos que se nos adelantaron en el camino, con la promesa que volveremos a reencontrarnos un cierto día.
Dejo para Ustedes amables lectores, fragmentos de un poema de Raúl Leiva, publicado en 1946, en la revista “Letras Mexicanas”
“DIOSA DE LA MUERTE”
Desde viejas raíces milenarias/ tu voz, tu aliento rudo, tu mirada/ nos socava en el sueño, nos enlaza/ a tu tiempo de muerte y rebeldía/ nutrida de la tierra/ y en su sabor intenso fascinada. Coatlicue terrenal/ mi mundo es éste, de piedra congelada, de sangre que florece/ de muerte, quieta muerte detenida/ caminas en lo duro que sostiene tu trono ensimismada. Amapola del horror, ángel perdido/ diosa de lo terrible y de la muerte,/ sobre la tierra sueñas y dominas/ nada apaga tu fiera omnipotencia/ señora de lo oscuro y lo ignorado.

 les comparto el siguiente link con derechos reservados al autor:
 http://www.youtube.com/watch?v=33Gcl5mX7r4


ASTRO DE MIS CATACUMBAS



El presente poema lo escribí para compartirlo con los jóvenes alumnos de un Plantel educativo de nivel Medio Superior; para poder entenderlo les comparto también el glosario; es decir, la significación de cada palabra "desconocida"

“ASTRO DE MIS CATACUMBAS”

Autor; Isaías López Abundis

Mi alma de anacoreta

Perdida en el anacronismo,
Me dicta versos en anagliptografía.

Divagando en el helenismo,
Xenófobo, vesánico,
En el fondo de la sima hiberno.

Sólo emerjo de mi inanimada
E inane estancia,
Cuando te adivino excelsa,
Inalcanzable e inaprensible...
Refulgir, en mi ilusorio Olimpo!.



GLOSARIO DEL POEMA “ASTRO DE MIS CATACUMBAS”:

ASTRO: Cuerpo celeste, como estrellas, planetas, satélites y cometas

CATACUMBAS: Galerías subterráneas con nichos excavados en las paredes, donde los primeros cristianos, especialmente en Roma, enterraban a sus muertos y practicaban sus cultos.

ANACORÉTA: Entregado a la contemplación y a la penitencia, persona que vive en lugar solitario.

ANACRONISMO: Error de cronología que consiste en situar un hecho, persona, en época distinta a la que corresponde.

ANAGLIPTOGRAFÍA: sistema de escritura en relieve para uso de invidentes.
DIVAGAR, (DIVAGANDO): Hablar ó escribir sin propósito claro.

HELENISMO: Período de la cultura posterior al reinado de Alejandro Magno// influencia ejercida por la civilización Griega.

XENÓFOBO; XENOFOBIA:  Aversión al ó a lo extranjero.
VESANICO: QUE PADECE DE VESANIA: //demencia, locura.

SIMA: Hendidura natural grande y profunda en una región calcárea// capa inferior de la corteza terrestre, formada especialmente por silicatos ferromagnéticos.

HIBERNAR, (HIBERNO): Estar en invierno//pasar el invierno//mantenerse en hibernación durante el invierno.

EMERGER: Brotar, aparecer o salir a la superficie de un líquido// surgir, aparecer, sobresalir.

INANIMADA: Que no tiene vida.
INANE: vana, fútil, inútil.

ESTANCIA: Sala grande, habitación, aposento// permanencia de alguien en un lugar y el tiempo que dura.

EXCELSA: Muy elevada, alta eminente// de singular excelencia.

NALCANZABLE: Que no se puede alcanzar.

INAPRENSIBLE: Que no se puede agarrar, que no se puede captar por exceso de sutileza.

REFULGIR: Brillar, emitir fulgor, resplandecer.

ILUSORIO: Que es sólo ilusión, sin valor real.


OLIMPO: Macizo montañoso del Norte de Grecia, entre Macedonia y Tesalia, cerca del Egeo. Era venerado por los antiguos griegos como morada de los dioses.